Dec 25, 2017

Combatiendo el asma




Tal vez muchos fanáticos del universo DC se pregunten cómo es posible que una sustancia como la kriptonita, inofensiva para el ser humano, pueda diezmar tan dramáticamente las habilidades de un superhéroe todopoderoso como lo es Superman. Sin embargo, quienes padecemos de asma entendemos fácilmente lo que un sencillo alergeno le puede hacer a nuestro cuerpo y mente.

A continuación describo un pequeño tutorial para combatir el asma, una vez ha empezado, basado en mi experiencia.


1. EVACUACIÓN. En los primeros tres días luego del inicio del ahogamiento, y si se trata de un alergeno difícil de evitar, como el cambio de temperatura, recomiendo expulsar al enemigo: tos, vómito, expectoración, serán nuestros aliados en esta fase. Así no se vea o suene agradable, así vaya en contra de la urbanidad de Carreño y atraiga una que otra mirada de desazón, esta expectoración nos va a salvar de penurias posteriores. Vamos, que no está de más recordar que no hay que andar escupiendo por ahí en zona pavimentada y lo mejor es buscar zonas verdes, así como el baño y pañuelos desechables en casa.

2. TRATAMIENTO CON ANTIBIÓTICOS. Si al tercer día el ahogamiento y las complicaciones persisten, es hora de llevar el caso al doctor. Un tratamiento juicioso de unos cinco días con antibióticos elimina químicamente las bacterias que producen la flema dentro del organismo. Cabe recordar que los antibióticos no expulsan la flema, y esta tarea debe seguir siendo realizada por el paciente. También es muy importante no suspender el tratamiento a la mitad, ante una prematura mejoría, pues las bacterias desarrollarán defensas para una siguiente vez.

3. LA INDICIÓN. Si los antibióticos no son suficientes, es necesario considerar hacer sesiones de nebulización o incluso recibir una inyección con varias miles de unidades de antibióticos para liberar al organismo de la infección. Esta debiera ser una medida de emergencia solo cuando ya ha pasado más de una semana de padecimientos, pues estas inyecciones crearán una resistencia aun mayor en las bacterias ante un siguiente ataque.

4. EL MUNDO EXTERIOR. Si bien el asma es un problema interno de nuestro cuerpo, no está de más intentar minimizar las sustancias, seres y objetos que lo desencadenan: cambiar las sábanas de la cama, barrer con frecuencia, evitar estar cerca de mascotas, reducirá ostensiblemente el riesgo de padecer un ataque


CÓMO HACER FRENTE AL AHOGAMIENTO (SOBRE TODO EN LAS NOCHES)

Curiosamente, el ahogamiento en los asmáticos no se produce por el ingreso insuficiente de aire a los pulmones, sino por la evacuación insuficiente: nos ahogamos porque andamos con los pulmones llenos de aire. El paciente puede darse cuenta de esto al comparar el tiempo y la energía que emplea inhalando y exhalando.

Precisamente con base en ese ritmo, he desarrollado un método para controlar la respiración durante los ataques. Solo se necesita un metrónomo (una canción, palmadas, o el mismo pulso cardíaco).

Pasos:
a. Inhalar en 4 pulsos
b. Sostener el aire 2 pulsos
c. Exhalar en 6 u 8 pulsos
d. Sostener sin aire 2 pulsos (quizá el paso más difícil)
e. Repetir el proceso

*** Otro método de respiración consiste en inhalar, retener, y exhalar en dos o tres estallidos siendo el último el más vigoroso, para inducir a la tos.

Luego de unas cinco repeticiones, la respiración empieza a normalizar su frecuencia y el pánico se va poco a poco. Si durante la noche este ejercicio no funciona, es momento de acudir al inhalador, aunque no es lo ideal, pues el cuerpo se acostumbra a éste si es usado muy seguido y luego no produce efecto en absoluto.

Espero que este tutorial les funcione, y que me funcione a mí cuando vuelva a ser menester.