Mi deporte favorito de niño era el boxeo. Esperaba con anhelo las peleas de los viernes en la noche, y tenía guantes y saco de golpear en la casa. Sin embargo, hubo una velada que me entristeció tanto en un instante, que aunó la decepción y la sorpresa hasta el punto de lograr el trauma... en ese momento dejé de seguir el deporte.
Sí, Iron Mike, mi idolo, noqueado por un boxeador regular, todo por no haber entrenado apropiadamente: era tan bueno Mike que seguramente se confió, y terminó siendo un punto pivotal en su vida y su carrera.
Desinteresándome del boxeo, naturalmente el amor liberado iría a derivar en otro deporte, el fútbol. A pesar de no ser un experto, o más bien, debido a que no lo soy, he podido detectar claramente, a lo largo de la historia del fútbol, a tres personajes que fueron vitales para sustentar y configurar el fútbol moderno, y eventualmente, con el abuso de sus enseñanzas, para forzar su declive.
1. Alfonso Senior
Barranquillero, su filosofía: "cualquier jugador puede jugar en cualquier club de cualquier país". Con Millonarios creó un equipo digno de la UNICEF, sin embargo fue Santiago Bernabéu quien explotó su idea con el Real Madrid, y más adelante las ligas española e italiana en su totalidad
2. Rinus Michels
Neerlandés fundador del fútbol total, su idea: "cualquier jugador puede jugar en cualquier posición". Johan Cruyff lo materializó con la selección de Países Bajos en 1974 y luego lo impregnó hacia el Barcelona de Guardiola, quizá el equipo que llevó al óptimo este estilo de juego
3. Osvaldo Zubeldía
Tal vez la picardía no sea inherente a los genes sudamericanos, tal vez la picardía venga exclusivamente de Osvaldo Zubeldía, argentino, de quien resumiría sus tácticas en la frase: "Hay que ganar a como dé lugar". La trampa del fuera de lugar, el doble cabezazo en el área, cargarse a insultos a los rivales, meter goles con la mano, lo que sea que haya que hacer con tal de ganar
Sí, las interesantes enseñanzas de estos tres pioneros, que buscaban un juego más vistoso y efectivo, terminaron corrompiendo con su exageración al Giocco più bello: amenazas arbitrales, sobornos a la FIFA, traspasos con sumas galácticas, marketing por ojos y narices, eurocentrismo, antifútbol, 0-0s, llevaron al balonpié a perder su esencia, pues pasó de ser una pasión a un negocio, un juego a un trabajo, y como pasa con todos los deportes, la diferencia entre sus practicantes y sus seguidores es cada vez más abismal (por eso varios comerciales fantasean con la interacción en el campo entre jugadores e hinchas).
Por eso para mí, el fútbol de clase mundial empezó con aquel 4-2 en el Bernabéu, y terminó con el 8-0 allí mismo. Luego de 60 años el deporte sigue... pero ya es otra cosa.